Mujeres Versos, el diario de Johanna

Johanna Campos Sánchez desde Colombia, nos ilumina con una poética de infinidad de sabores y colores que definen la realidad cruda, la misión de la poesía y el mismo valor del ser humano en un escenario aveces frío y errático, describe la sencillez del sentir con una magistralidad de otro mundo.

Sigan, bienevid@s al maravilloso diario de Johanna…

Impetración

Gritó desde la tierra, esa que da plátanos y cacao. No quería estar allí pero nada se puede hacer con la voluntad de hombres necios enfermos de poder.
Gritó desde el filo plateado del intruso que profano la carne, desgarrando sueños.
Gritó desde el frío del asfalto y de esa calle oscura con bombillas parpadeantes, testigos que nunca rindieron su versión de los hechos.
Gritó y aún así, su lamento se seca ante la mirada indiferente del que nada le afecta.
Gritó pidiendo consideración.
No quiere salir de los cálidos torrentes si no es necesario y suplica que le den la oportunidad de vivir, aunque sea en una nevera esperando un desafortunado que la ame.
Desde las entrañas de la tierra grita confundida la sangre, que sin hacer mayor daño, fue derramada por capricho de unos cuantos sin venas.

Mi poesía.

Cuando soy feliz te invoco.
Si el llanto triste nubla mi día, ahí has de estar.
Si por amor deseo que los poros de mi piel destilen tú nombre y ambiciono crear sueños para otros, presente tú estarás.
Si al universo canto y a la creación perfecta elevo mi admiración, de nuevo tu vendrás.
Así, sin avisar.
Cuando hay Pasión,
Cuando Odio.
Cuando estoy Enamorada,
Cuando solo Soy
Cuando Idealizo y
Cuando me das Alas.
Y aunque solo llegues en un verso siempre tendré el tiempo y el corazón para disfrutar de ti mi amada POESÍA.

Hubo un tiempo.
Hubo un tiempo en que los días se hicieron lentos, el silencio gritaba en las calles y nunca sentimos tanto miedo de recibir un abrazo.
También hubo un tiempo en el que las sonrisas y las palabras se escondían bajo una tela mágica capaz de prolongar la vida Y en ese mismo tiempo los hombres aprendieron a leer los ojos.
Con los ojos sonreían, mostraban sorpresa,
Enojo, tristeza.
Con los ojos afirmaban, negaban y dudaban.
Con los ojos saludaban e irónicamente también ignoraban.
Con los ojos coqueteaban y también se enamoraban.
Entonces ese fue el tiempo en el que el lenguaje de los ojos era el más usado.
Y como aún estamos en ese tiempo…
Puedes intentar aplaudir con los ojos?.

Matemáticamente.

Quieres que te sume?
Entonces deja de hacer que me multiplique.
Me hago fracción si no te veo y entero cuando apareces.
Me hago un ocho cuando callas y el infinito cuando tú voz me abraza.
Si uno más uno es un par,
entonces no quiero sumar,
solo déjame ser contigo uno.

Tu voz hecha viento

Deja que tome otros rumbos, otras direcciones.
Deja que eleve cometas, que mueva molinos.
Que lleve barcos y desate tormentas.
Deja que sea libre.
Solo te pido una cosa.
No dejes que sacuda los árboles de mi camino.
Que no juegue con mi cabello. Tampoco que roce mi piel.
Porque tú voz hecha viento me envolvió, me hizo volar a los sueños pero al traerme de nuevo a la tierra dejo de ser viento. Tú voz era una ventisca llamada mentira.

Johanna Campos

Edición y recopilación: Christian E. Castiblanco.

8 comentarios en “Mujeres Versos, el diario de Johanna

  1. ¡Bellas entradas! Porque no es una, son varias entrelazadas entre si; entre el amor a la Pachamama, la indiferencia de los otros, el canto a la poesía, finalmente como no podía faltar el amor y desamor. Un cordial saludo.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s