Mujeres Versos, el diario de Clarita

Clarita Sierra desde Colombia nos desvela con una poesía sensible y nostálgica. Una palabra que reverdece en un sutil reclamo a la realidad impuesta, melancolías astrales de profundos anhelos, amores paradójicos y enigmáticos reencuentros. Todas estas joyas contenidas en su primera publicación poética No Me Leas!

Bienvenid@s al diario de Clarita.

GRIS

Fue así como una

tarde sombreada en coloretes

con ventolera se engendró, el adiós!

Tan solo con esa palabra… ¡adiós!

Desprovista en esplendor

llegó la contravía en silencio

me descubro fuerte ante seísmo acorazado.

Solo a quien reina en fulgor ferviente

pido cambie el rumbo.

me estremezco en ruido oscilante ante … ¡el adiós!

DE ÉPOCA A TIEMPO.

 Quiero refundirme

en sutiliza de palabra

¿pero y cómo olvido?

Me obligaron a

vestir traje lúgubre

con zapatos de dolor

Me obligaron a

perfumarme con tristeza

 adornarme con chantaje.

Me obligaron a

llevar estigma

que pesa como cruz.

SUEÑOS ASTRALES DE MEDIA NOCHE

Pasaron algunos segundos…

 se convirtieron en

minutos, luego horas, hasta días.

Pero mi profesar te perseguía camino a tu luna.

Pongo al sol como enviado

aspirando te bese

demando al viento te abrace

coloco al arco iris como declarante de mi cavilar.

ABSURDO

¡Vete¡, quítate de ahí, me estorbas, entorpeces con sombra doliente en embrujos locos que recubre mi existencia, quítate te lo ruego, logras inquietarme, a la vez seducirme haciendo que embeba brebaje sensual emanado con filosofía cruel, despiadada de un cuerpo que ha rodado por mil y un millón de insaciables bocas ansiosas de un momento de paz.

¡Vete¡, por favor quítate de este pensamiento perturbador que no me deja ni un segundo, por doquier giras en mi existencia me llevas sensación en manía, grito, me exalto, lloro todo lo hago en silencio, en el silencio enredador, mientras me tomas una otra vez haciéndome libre, única, perversa.

¡Vete¡, no más, quítate de mi lado, no vayas más a mis adentros ya no me llenes de ti, ruego al inframundo te sacuda, sueltes todo lo que refieres hacia mi cuando en amalgama revelas un te quiero emanado del sin recapacitar, pero esperado desde más allá, confiados del seguir ondeantes nos encaminamos a un refugio inexistente de lo que nunca hemos tenido, y no descubriremos.

¡Vete¡, quítate por favor imploro, no hagas más soportar al sentir, aquiétate acomódate, reposa, pero quédate junto a mí.

REENCUENTRO

 Decadencia ante el respiro del viento

parece querer fenecer.

Como Termópilas dura haces carente

la necesidad del sin sabor.

Yaces en imperio de árboles insolentes

que rodean logro en potestad.

Tres son las raíces que se formaron

al pie de la campiña del este.

Junto al temblor rebosante del rostro púber

formaste dinastía en fulgor para siempre.

Enigmático te escondes tras columna vana

pero dejas sentir el aliento de compañía ocurrente.

Se alegran las arañas, pernoctando el silencio negro

al fin solo.

Clara Helena Sierra Cárdenas, Colombia.

Edición y recopilación: Christian E. Castiblanco.

Un comentario en “Mujeres Versos, el diario de Clarita

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