Poesía y resistencia, construyendo país desde las letras

AURORA

Reinventar el alma de una nación
es una bella y muy riesgosa tarea
de la que muchos huyen por miedo,
por soledad, por negligencia, desamor
o por macabra costumbre.
Reinventar la casa mental donde se expiaron las culpas
donde la vigilia tuvo el aire de la pesadilla
y
penó la tumultuosa horda de los cenicientos.
Despintar de sus paredes el color de la ira
la rabia del pasado, el altivo furor de la herida
y la gran borrachera de sombra.
Reinventar una nación como se
reinventa el palacio de los niños
cambiarle sus techos, sus pisos y sus celosías
hasta que en el ámbito
solamente quepan
la fortuna, la comunión y la risa
(Un día seremos dignos
de una epopeya inocente)

Ivan Beltran

Héctor Irureta, Carnaval

Los muros enclaustrados
albergan lamentos ancestrales.
Un canto del amor abandonado,
el llanto por la amada que no vuelve.
La muerte nos acecha en los zaguanes,
en las esquinas,
bajo el árbol de la plaza,
en la agonía de la montaña
que fallece al filo del acantilado.
La creciente del río
se alimenta con un torrente de lágrimas,
sal de dolor y desesperanza.
Los hijos de la guerra
yacen tendidos en la hierba
y en su pupila inerte
hay un cielo que aún sueña.

Maria Luz Lerzundy Gómez

Fotografía de pasillo lateral Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, Municipio de Los Santos, Santander, Maria Luz Lerzundy Gómez

PEREGRINOS

Somos silencio para ellos.

Una sombra, 

                      una equis,

                                 dolientes trazos en las calles.

Quebrado está el país

                                  derrotado por el llanto.

Sin palabra, pero con acuerdo,

con alma y desaparecidos rostros.

Caen los sueños

                          se derrumban los principios,

                                     todo futuro se lo lleva la tortura.

La libertad se ahoga en un túnel,

                  llora la desolación de los pobres,

                          llora el hambre sin pan,

                                   llora de tanto llorar la lágrima

                                           y el túnel no se cierra.

Temo

          morir lentamente

en un país con agujeros en el pecho,

sin sueños

                    derrotada por los abismos del miedo.

Luz Mary Pineda Camargo

Foto: Jesús Abad Colorado

CUNAS Y TUMBAS

Me embriagué de flamenco y de paradoja, ante la cuna y la tumba que traigo sobre mi espalda.  

Suscité el enfado de la corriente, que teje hamacas mudas con fibras de mansedumbre.

Con la mordaza sangrante y hendidos los labios por el grito, el eco persiste, tiene el latido de su lado en éste duelo desigual con la renuencia.

Sin más armadura que una bandera rota y un escudo oxidado por la represión, transito lenta sobre la cuerda imaginaria de la libertad que me saquearon.

Tengo detractores a lado y lado de mis abismos, penitentes atascados en burbujas de desvarío y sofismas vestidos de blanco.

No se que pasará si cruzo la ribera, solo sé que atrás, el lodo hierve y tengo que huir.  

Hago parte de los incongruentes, los vesánicos y los quijotes, de los que abrazan guitarras de arena evocando melodías sin autor.

No tengo más riqueza que una amalgama de letras y sueños, merodeando los pasillos delíricos de mi mente, también ahí tengo opositores, solo que esos son mis reos sin indulto.

La fe, cáliz sagrado de los que esperan llueve sobre mi campo, amanecerá y habré visto germinar cunas y tumbas.

Cristina Gaviria, D.R.A

Foto: Jesús Abad Colorado

RESUCITA LA ESPERANZA

Sueños callados por las balas y las hojas con filo, llevaban años flotando inertes en los ríos, sembrados sin misericordia debajo de los mudos guayacanes cuyas raíces guardaban su huesamenta.

Aquella esperanza de lucha fue desvestida y amordazada por casi dos siglos, pareció morir con Gaitán, se le volvió a asesinar con Galán, Pizarro y la Unión patriótica…hace poco la trataron de cegar y en almas juveniles parecía desvanecerse bajo la niebla lacrimógena… aún así persistió…

Dejó las armas y la soberbia, congeló en su memoria las heridas para tratar de perdonar y extirpar rencores…se reconcilió sin olvido y decidió tomar el rumbo de la genuina democracia. Eligió sin riña los pioneros de una esperanza que resucitó de entre la sangre derramada y los mares de lágrimas de una Nación que se negó a rendirse… creyó.

Christian E Castilblanco.

Cortesía del periódico El Comercio de Ecuador, Foto por Hipatia Dávila
Anuncio publicitario

Un comentario en “Poesía y resistencia, construyendo país desde las letras

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s